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Contenido
Primera Página
Origen
Cómo el oído reconoce el sonido
Cuándo se pierde la audición
Se desarrolla la tecnología de los implantes cocleares
¿Qué le dice la cóclea al cerebro?
¿Qué sucede si el nervio auditivo está destruido?
Cómo trabajan las células pilosas
El oído interior produce sonido
Cuadro Marginal: Implantes cocleares y la cultura de los sordos
Cuadro Marginal: Las cinco causas principales de la pérdida de audición
Cronología
Créditos
  Sonido desde el silencio: el desarrollo de los implantes cocleares

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Origen

La historia comienza en la antigua Grecia, en el siglo VI a.C., cuando Pitágoras, filósofo y matemático, comprendió que el sonido era una vibración en el aire. Sus sucesores descubrieron que las ondas sonoras hacen que se mueva el tímpano, transmitiendo las vibraciones hacia el interior del oído. Pero el progreso en el entendimiento de la audición fue lento. El mundo tuvo que esperar otros siete siglos para el próximo avance importante en nuestro entendimiento de la audición. En el año 175 D.C., un médico griego llamado Galeno descubrió que los nervios transmitían la sensación del sonido al cerebro.

Hace mil ochocientos años, los científicos ya sabían que el sonido entraba en el interior del oído a través del tímpano y salía en su trayectoria al cerebro a través del nervio auditivo. Pero no fue hasta 1543 cuando los científicos comenzaron a explicar con detalle lo que ocurre en el oído medio y en el oído interno. En ese año, Andreas Vesalius, anatomista y médico belga, anunció su descubrimiento del malleus y el incus (también llamados el martillo y yunque), dos de los tres huesecillos, u osículos, que transmiten el sonido que proviene del tímpano a la cóclea. El tercer osículo, llamado estribo, se descubrió varios años después, y la cóclea ósea en forma de caracol fue descubierta por el profesor italiano Gabriello Fallopio en 1561, aunque él creyó erróneamente que estaba llena de aire, y no de líquido, y que las vibraciones de este aire estimulaban los extremos del nervio auditivo.

La cóclea, en la que se muestra el camino de las ondas de presión. (Adaptada de Thibodeau, Anatomy and Physiology, [Thibodeau, Anatomía y Fisiología] 3ra ed., p. 512. Copyright 1996, Mosby, Inc.)

El anatomista italiano del siglo diecinueve Alfonso Corti descubrió la estructura coclear, desde entonces llamada órgano de Corti, cuyas innumerables células pilosas transmiten el sonido al cerebro. (Imagen de Corti reimpresa de Ciba-Zeitschrift, vol. 8, 1942, p. 3080)

 

La última pieza importante del rompecabezas anatómico se colocó después de realizar un examen microscópico de la cóclea. Esto ocurrió en 1851, cuando el anatomista italiano Alfonso Corti encontró una estructura, llamada desde entonces el órgano de Corti, que se enrolla a lo largo del conducto coclear. Corti también alcanzó a ver con su microscopio las miles de células pilosas que actualmente se sabe que son los elementos fundamentales del aparato auditivo. Una superficie de las células pilosas está recubierta de unas prolongaciones muy pequeñas llamadas estereocilios, que dan las células una apariencia vellosa. El órgano de Corti no solamente informa al cerebro que se ha producido un sonido; también informa de la frecuencia del mismo. Cómo lo hacía siguió siendo un misterio hasta principios del siglo XX.

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