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Contenido
Primera Página
Origen
Cómo el oído reconoce el sonido
Cuándo se pierde la audición
Se desarrolla la tecnología de los implantes cocleares
¿Qué le dice la cóclea al cerebro?
¿Qué sucede si el nervio auditivo está destruido?
Cómo trabajan las células pilosas
El oído interior produce sonido
Cuadro Marginal: Implantes cocleares y la cultura de los sordos
Cuadro Marginal: Las cinco causas principales de la pérdida de audición
Cronología
Créditos
  Sonido desde el silencio: el desarrollo de los implantes cocleares

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Sonido desde el silencio:
el desarrollo de los implantes cocleares

George García tenia 49 años cuando se despertó una mañana a un mundo de silencio. García, un antiguo controlador de tráfico aéreo para la Marina, se quedó sordo de la noche a la mañana, principalmente como resultado de una infección aguda en combinación con años de soportar los intensos sonidos de miles de motores de los aviones a reacción.

Los médicos comunicaron a García (no es su verdadero nombre) que su pérdida de audición era total y permanente y que los aparatos auditivos no le ayudarían. Se deprimió profundamente y comenzó a beber en exceso; cuando el alcohol no pudo ayudarle a calmar su dolor, pensó en suicidarse en tres ocasiones.

Con la ayuda de su hijastro, un predicador, García salió por fin de su depresión y se resignó a vivir en el mundo de los sordos. Aprendió el lenguaje de señas y a leer los labios. Hizo nuevos amigos dentro de la comunidad de sordos. Dejó de beber y comenzó a participar activamente en su iglesia. Posteriormente, seis años después de quedarse sordo, García encontró una nueva esperanza. Le ofrecieron la oportunidad de ser sujeto de investigación en una prueba de una de las primeras versiones de implante coclear.

Los investigadores de la Administración de Veteranos informaron a García de que los implantes cocleares eran mucho más sofisticados que los aparatos auditivos comunes, los cuales amplifican el sonido y sirven para personas que conservan un poco de oído. Un implante coclear es esencialmente un oído interior artificial, cuyo propósito es hacer el trabajo de la cóclea, el órgano en forma de caracol que transforma la energía del sonido en impulsos nerviosos y envía dichos impulsos al cerebro para su procesamiento. Los investigadores tenían la esperanza de que los implantes cocleares devolverían la audición a personas como García, que habían sufrido una pérdida de audición total, algunos de los cuales habían nacido con este trastorno.

García aprovechó la oportunidad. En diciembre de 1988, los cirujanos implantaron un transmisor en el hueso temporal detrás de su oreja izquierda y unieron una matriz de seis electrodos que atravesaba las espirales de su cóclea. García esperó ansiosamente durante un mes para recuperarse de la cirugía. Solamente entonces fijarían los médicos los componentes esenciales externos del dispositivo: un micrófono para recibir sonidos, un procesador de habla para convertirlos en señales que el nervio auditivo pudiera reconocer y un transmisor para enviar las señales al implante.

La ansiedad se transformó en triunfo cuando García comenzó a oír inmediatamente, pero el sonido era bastante mecánico. Sin embargo, con minuciosa práctica, los sonidos del habla comenzaron a parecer más y más normales. García usaba el procesador de habla durante las horas en que estaba despierto. Pasó de una lectura labial del 45 por ciento de palabras de dos sílabas con precisión a oír el 94 por ciento de las palabras de dos sílabas. El implante coclear le permite tener una vida normal. Puede sentarse con un grupo de personas y participar en la conversación, en lugar de sentarse en el extremo de la mesa y ser ignorado. Puede oír el maullido del gato, el ladrido del perro y a su nieta llamarle "abuelito".

Actualmente, 18.000 personas en todo el mundo tienen implantes cocleares, y los dispositivos ya no son experimentales. Pero los implantes cocleares no surgieron de repente de la mente de un inventor genial. Son el resultado de muchos siglos de investigaciones básicas realizadas por miles de científicos en campos tan dispares como la física, la anatomía, la neurofisiología y las ciencias de la información, cada uno de los cuales aportó parte de la información y condujo a una avance significativo para la humanidad.

Anatomía del oído (Reimpreso con el permiso de Potter y Perry, eds., Fundamentals of Nursing [Fundamentos de enfermería], 4a ed., p 671. Copyright 1996, Mosby, Inc.)

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