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De los explosivos al gas terapéutico: el óxido nítrico en biología y medicina


De los explosivos al gas terapéutico:
el óxido nítrico en biología y medicina A menos de dos meses de su muerte en diciembre de 1896, Alfred Nobel escribió la siguiente nota a uno de sus colegas: "¡No es una ironía del destino que me hayan recetado nitroglicerina para uso interno! Le llaman Trinitrina para no alarmar ni al farmacéutico ni al público". Nobel sufría ataques que se caracterizaban por un dolor intenso en el pecho conocido como angina pectoris (angina de pecho). Los médicos de aquella época sabían que la nitroglicerina, el ingrediente activo de la dinamita, proporcionaba un alivio eficaz. Por supuesto, la ironía radicaba en que el inventor e industrialista sueco había conseguido gran parte de su considerable fortuna a través del desarrollo y la fabricación de dinamita. Además, Nobel había descubierto, a partir de los experimentos realizados en su propio laboratorio, que la exposición a esta sustancia química causaba dolores de cabeza severos, por lo que se negó a tomarla para tratar su angina. Aunque los científicos del siglo XIX comprendían por qué la nitroglicerina era un explosivo potente, desconocían por completo lo que la convertía en un tratamiento eficaz para la angina. De alguna forma, relajaba los músculos lisos que se encuentran alrededor de los vasos sanguíneos, permitiendo que los vasos se dilataran y pudiera llegar un mayor flujo de sangre al corazón. Por fin, a finales de la década de los 70, los investigadores consiguieron desvelar el misterio de la nitroglicerina al darse cuenta de que ésta sufría una serie de reacciones en el organismo para formar una molécula mensajera denominada óxido nítrico o NO. Fuera del organismo, el óxido nítrico es un gas inestable potencialmente tóxico que se forma, por ejemplo, al caer un rayo o en tubos de escape de automóviles. Sin embargo, en su función de molécula mensajera, esta sustancia desempeña un importante papel regulador dentro del organismo. Las distintas células y tejidos envían y reciben mensajes que indican, por ejemplo, a las células musculares cuándo deben contraerse o a las células de grasa cuándo deben liberar sus reservas. Varios sistemas de mensajes regulan nuestra red de vasos sanguíneos para que puedan llevar sangre con oxígeno a los tejidos y órganos que más lo necesitan mientras que mantienen nuestra presión arterial a un nivel apropiado. Los distintos mensajeros dilatan o estrechan de forma selectiva los vasos sanguíneos para desviar el flujo sanguíneo en función de las necesidades del organismo como, por ejemplo, al tracto gastrointestinal después de una comida o a los músculos de movimiento en caso de una emergencia.

Angiograma en el que se observa una arteria coronaria de un corazón humano. (Curtis Green, M.D., University of Vermont Medical Center [Universidad del centro médico de Vermont]) |
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El óxido nítrico es la sustancia principal del sistema de relajación más importante, lo que explica por qué la nitroglicerina ayuda a los pacientes con angina. Sin embargo, la importancia del NO no se limita a la angina. El NO inhalado se utiliza en bebés prematuros cuando los vasos sanguíneos de sus pulmones no absorben oxígeno adecuadamente. La aplicación local de medicamentos relacionados con el NO puede evitar que las células crezcan y bloqueen las arterias reparadas. Del mismo modo, los medicamentos que liberan NO en el lugar de una infección pueden ayudar a las células inmunes a destruir patógenos y células tumorales. | Como ocurre frecuentemente en la ciencia, el uso del NO en tan diversos tratamientos médicos se debió a una serie de observaciones casuales y situaciones imprevistas. Un siglo después de la muerte de Alfred Nobel, los premios que él fundó con su fortuna se concederían a tres investigadores que comenzaron a investigar los mecanismos de los sistemas de señales del organismo, trabajo que permitió comprender, en última instancia, cómo una sustancia química explosiva se podía utilizar también para aliviar el dolor causado por una enfermedad cardiovascular.

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