|
||||
|
PÁGINA PRINCIPAL SEMILLAS DE DISEÑO CONSERVACIÓN DEL MILAGRO DE LA VISTA: EL LÁSER Y LA CIRUGÍA OFTALMOLÓGICA TRATAMIENTO DE LA LEUKEMIA INFANTIL WAVELETS: VER EL BOSQUE Y LOS ÁRBOLES EL FENÓMENO DE LA REDUCCIÓN DEL OZONO EL DESARROLLO DE LA RESONANCIA MAGNÉTICA PARA ACLARAR EL ENIGMA DE LA VITAMINA D LA HISTORIA DE LA HEPATITIS B SONIDO DESDE EL SILENCIO: EL DESARROLLO DE LOS IMPLANTES COCLEARES EL DESARME DE UN VIRUS MORTAL: LAS PROTEASAS Y SUS INHIBIDORES POLÍMEROS Y PERSONAS CUANDO LA TIERRA SE MUEVE SONDEAR LOS SECRETOS DEL OCÉANO DE LOS EXPLOSIVOS AL GAS TERAPÉUTICO: EL ÓXIDO NÍTRICO EN BIOLOGÍA Y MEDICINA SISTEMAS DE POSICIONAMIENTO GLOBAL: EL PAPEL DE LOS RELOJES ATÓMICOS LAS COMUNICACIONES MODERNAS: LA REVOLUCIÓN DEL LÁSER Y LA FIBRA ÓPTICA PRUEBAS DE GENES HUMANOS LOCAL SEARCH |
Polímeros y personas![]() Los años de esplendor El nailon se introdujo en el mercado como sustituto de la seda en medias en el año 1937; este material, resistente, barato y fácil de tratar, se convirtió en un rotundo éxito comercial. El éxito instantáneo de las fibras de nailon y el neopreno, la primera goma sintética, enseñaron a la industria de los polímeros una importante lección: la investigación básica puede conducir a la creación de productos que sustituyan a los materiales naturales. Y también puede proporcionar la concesión de un premio Nobel. Paul Flory recibió uno por las contribuciones de su carrera profesional a la ciencia de los polímeros, que comenzó con su trabajo para DuPont. Flory desempeñó un papel decisivo en el desarrollo de la teoría del comportamiento de las moléculas de polímeros, especialmente mediante análisis estadísticos y matemáticos de la forma y las propiedades de las cadenas de polímeros. La década de 1930 fueron los años de esplendor en el desarrollo de nuevos polímeros sintéticos, con la elaboración del policloruro de vinilo (PVC), el poliuretano, el politetrafluoroetileno (Teflon) y el poliestireno, que revolucionaron las industrias de aislamientos, embalajes, productos del hogar, revestimientos y textiles. Estos materiales nuevos no guardan ninguna similitud con sus materias primas (normalmente, petróleo o gas natural) y se hicieron famosos por su elevado grado de artificialidad. Debido a que la gran mayoría de estos polímeros resultaban maleables al calentarse, se les denominó "plásticos", palabra derivada del término griego que significa "que se puede modelar". Otro desarrollo importante, que comenzó a finales de la década de 1930 y principios de los 40, fue la producción de caucho artificial a gran escala, motivada por el auge de la industria automovilística y las demandas militares de la Segunda Guerra Mundial. En 1930 ya se habían desarrollado en Alemania dos nuevas formas de caucho artificial y ambas se basaban en el butadieno, un subproducto del petróleo. A medida que aumentó la tensión en Europa, el gobierno de los Estados Unidos se dio cuenta de la vulnerabilidad del suministro de caucho del país y en 1941 estableció la Rubber Reserve Company (compañía para la reserva del caucho), que produciría 10.000 toneladas de caucho al año. A mediados de 1942 el objetivo de producción había alcanzado las 850.000 toneladas anuales, en respuesta a la ocupación por parte de Japón de las Indias Orientales, cuyas vastas plantaciones de árboles de caucho habían servido como suministro mundial de la materia prima necesaria para fabricar el caucho. Ingenieros y científicos especializados en polímeros colaboraron para desarrollar un variedad de nuevos procesos para satisfacer las demandas durante el tiempo de guerra. Uno de los más importantes fue una técnica de dispersión de luz desarrollada por Peter Debye, de la Universidad de Cornell, que permitía determinar el tamaño y el peso molecular de polímeros de gran longitud. Los científicos especializados en polímeros utilizaron esta técnica para analizar el caucho artificial. Las versiones modernas de esta técnica tienen un valor incalculable para los investigadores encargados de caracterizar moléculas complejas. A medida que los científicos descubrían nuevas variedades de polímeros, los diseñadores soñaban con coches y casas construidos por completo a base de distintos tipos de plásticos. A pesar de que algunas de estas ideas resultaron poco prácticas, los plásticos consiguieron sustituir al acero, cristal, aluminio y madera, transformando así los materiales de construcción, automóviles e innumerables productos de consumo durante las décadas de 1950 y 1960. Debido a su flexibilidad, bajo coste y facilidad de esterilización, se utilizaron posteriormente en innumerables aplicaciones médicas como, por ejemplo, embalajes, jeringas desechables, recipientes, tubos y varios tipos de membranas y barreras. De hecho, en el año 2000, la medicina de Estados Unidos empleó aproximadamente 3.000 millones de libras (1.400 millones de kilogramos) de polímeros al año. |
|||