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Contenido
Primera Página
Una enzima fantástica
Inhibidores de diseño
El reto del SIDA
Detener la replicación viral
Dar en el blanco
Nuevas perspectivas
Cronología
Créditos
  El desarme de un virus mortal: las proteasas y sus inhibidores

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El desarme de un virus mortal:
las proteasas y sus inhibidores

En la década de 1980, la mayor parte de las personas que contrajeron el VIH, el virus de la inmunodeficiencia humana causante del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), podían esperar la inexorable destrucción de su sistema inmunológico seguida de una invasión de terribles enfermedades, debilidad, desgaste y, finalmente, la muerte. En la actualidad, en Estados Unidos y otras naciones occidentales, el destino de las personas seropositivas es totalmente diferente, gracias a la introducción en 1996 de un tipo de fármacos denominados inhibidores de la proteasa. Entre 1996 y 1998, el número de muertes atribuibles a la infección por VIH descendió más del 70%, y el SIDA dejó de estar entre las 10 causas principales de muerte en Estados Unidos. De hecho, el índice de mortalidad en 1998 fue el más bajo desde 1987, primer año en el que se dispuso de este dato, y se espera que continúe descendiendo.

Los inhibidores de la proteasa, aunque constituyen un arma nueva en la lucha contra el SIDA, se han utilizado con fines médicos durante casi 20 años, desde que se creó el captopril, un fármaco de uso extendido para bajar la presión sanguínea. Como los médicos y los pacientes saben demasiado bien, los inhibidores de proteasa no constituyen una cura para el SIDA y producen graves efectos secundarios. Además, debido a que el VIH tiende a mutar rápidamente, tarde o temprano surgen durante el tratamiento nuevas variedades de virus resistentes a los fármacos Aún así, para los enfermos que estaban desesperados hace tan sólo unos años, la llegada de fármacos diseñados específicamente para actuar como inhibidores de proteasa ha significado nada menos que una nueva esperanza de vida. El siguiente artículo realiza un seguimiento de las investigaciones básicas que condujeron al desarrollo de estos fármacos capaces de prolongar la vida, comenzando por los descubrimientos de científicos que intentaban conocer más a fondo la bioquímica del cuerpo humano.

 

Estimación de la incidencia del SIDA y la mortalidad en adultos con SIDA, 1985-1998, Estados Unidos. (Centros de control de enfermedades/Dr. Demetri Vacalis)

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